Día de los Patrimonios 2026
A fines de abril recibimos una noticia que nos llenó de ilusión. Nuestra asesora del Centro de Negocios nos compartió una convocatoria para participar en la feria de emprendedores que se realizaría el 31 de mayo, en el marco del Día de los Patrimonios, frente al Museo Nacional de Bellas Artes, en pleno centro de Santiago.
Al principio dudamos. Durante todo el mes de mayo ya teníamos confirmada nuestra participación en una feria en Mall Plaza La Serena, por lo que inmediatamente comenzaron las preguntas: ¿seríamos seleccionadas?, ¿cómo nos organizaríamos para estar en ambos lugares?, ¿qué productos llevaríamos?
Finalmente decidimos postular. Con algo de incertidumbre, pero también con muchas ganas, enviamos nuestra solicitud y cruzamos los dedos.
La noticia que nos hizo reorganizar todo
Días después llegó la confirmación: habíamos sido seleccionadas para participar en el Día de los Patrimonios.
La alegría fue enorme, pero también significó un nuevo desafío. Ya estábamos comprometidas con nuestra participación en La Serena y una de las condiciones del evento en Santiago era que la titular del emprendimiento debía estar presente durante la jornada.
Comenzó entonces una verdadera planificación familiar.
La solución llegó gracias al apoyo de varias personas. Conseguimos una vendedora para reforzar el punto de venta en La Serena y nuestra hermana se encargó de cerrar el mes en esa ciudad, mientras nosotras preparábamos todo para el evento en Santiago.
Preparando un stand con identidad propia
Participar en ferias nos ha enseñado algo muy importante: el montaje es fundamental.
Queríamos que nuestro espacio reflejara la esencia de Desertina, una marca inspirada en la naturaleza, las piedras naturales y los paisajes del desierto. Buscábamos un stand que destacara nuestras joyas sin sobrecargar el espacio, manteniendo una estética simple, cálida y natural.
Para lograrlo diseñamos un nuevo exhibidor escalonado que nos permitiera aprovechar mejor el espacio y dar mayor visibilidad a nuestras piezas. Tras varias pruebas y ajustes de medidas, nuestro carpintero de confianza —nuestro papá— convirtió la idea en realidad.

Ver el exhibidor terminado fue uno de esos pequeños momentos que nos recuerdan que detrás de cada emprendimiento hay mucho trabajo en equipo.
Crear stock desde cero
Con la logística resuelta y el mobiliario listo, quedaba uno de los mayores desafíos: preparar suficiente stock.
No podíamos descuidar nuestro punto de venta en La Serena, por lo que tuvimos que fabricar joyas para ambos espacios al mismo tiempo.
Fueron días intensos de trabajo: armado de piezas, selección de piedras naturales, terminaciones, lijado del exhibidor, impresión de tags y organización de productos.
Prácticamente todo el montaje para el Día de los Patrimonios se construyó desde cero durante esas semanas.
El gran día
Llegamos a Santiago con una larga lista de tareas pendientes. Compramos los últimos insumos, terminamos algunas joyas y preparamos cada detalle para el evento.
La noche previa fue especialmente intensa. Entre preparativos y últimos ajustes, terminamos acostándonos cerca de las seis de la mañana. Apenas una hora después ya estábamos nuevamente en movimiento.
A las 8:45 llegamos al sector del Museo Nacional de Bellas Artes para comenzar el montaje. Buscamos nuestra ubicación, organizamos el espacio y poco antes de las 10:00 ya estábamos listas para recibir a los visitantes.

Un día lleno de conversaciones y nuevas conexiones
Durante toda la jornada recibimos la visita de familias, deportistas, turistas, otros emprendedores y personas que recorrían las actividades del Día de los Patrimonios.
Muchas de ellas se acercaron por curiosidad, preguntaron por las piedras naturales, conocieron el trabajo que realizamos de manera artesanal y descubrieron la historia detrás de nuestras joyas.
Uno de los aspectos más gratificantes fue escuchar los comentarios de quienes visitaron nuestro stand. Varias personas destacaron los diseños, la presentación y el trabajo hecho a mano que hay detrás de cada pieza.
Entre los productos favoritos del día, los aros fueron sin duda los protagonistas.
Una experiencia que sumamos a nuestra historia
Cerca de las 18:00 comenzamos a desmontar el stand y a despedirnos de una jornada que recordaremos con mucho cariño.
Participar en el Día de los Patrimonios 2026 fue una experiencia enriquecedora que nos permitió compartir nuestro trabajo con personas de distintos lugares, conocer nuevas historias y seguir creciendo como emprendimiento.
Para Desertina, esta fue una nueva experiencia en el corazón de Santiago, una oportunidad para mostrar nuestras joyas artesanales con piedras naturales y seguir conectando con quienes valoran el trabajo hecho a mano.
Nos llevamos aprendizaje, nuevas ideas y, sobre todo, la satisfacción de haber formado parte de una celebración tan importante para la cultura y el patrimonio de nuestro país.
Nuestra participación también fue destacada por el Centro de Desarrollo de Negocios de Quilicura, quienes compartieron parte de la jornada en sus redes sociales.
